El corazón sigue estando en el norte

La vida está hecha de momentos. En ocasiones, ya sea en el lugar de trabajo, en la cola del cuarto de baño de un lupanar o en espera para comprar un litro en el chino, esos momentos los ocupas con gente que no te produce ni el más mínimo interés. Y eso lleva, obligatoria e irremediablemente, a conversaciones banales. Construidas con tópicos que se dicen para salir del paso. No sólo ocurre con tipos desconocidos, también existen conversaciones que no quieres mantener con ciertas personas, aunque les profeses alguna clase de estima o simpatía. Es el caso del fútbol. Gente que no se entera de la realidad o que, valga la redundancia, se informa por la prensa madrileña o catalana. Y tú, en un alarde de protocolo y saber estar, sueltas alguna frase manida, miras para otro lado o intentas, directamente, desviar el tema. Hablando del tiempo, por ejemplo, como si tuvieras ochenta años. Si los integrantes del coloquio poseen pene entre las piernas, es muy socorrido alabar las virtudes de una fémina que ha tenido a bien pasar por delante. Pero si nada ni nadie puede salvarte y te ves obligado a comerte la conversación, es probable que escuches frases sobre equipos de mierda y, cuando se refieran al tuyo, te puedes encontrar con cosas como “el Sevilla tiene una afición muy buena”. Ahí ya buscas el vaso, la tía, que alguno se atragante y llame a un médico, porque todos te miran y piensas que coger e irte por las buenas, en algunas culturas occidentales, está demasiado mal visto. Cosas del contrato social. Porque los múltiples matices que tiene el tema de la afición lo convierten en algo muy jodido de explicar, seas sevillista o del Maccabi Tel Aviv. Desconozco si la del Sevilla es buena o mala, pero lo que sí tiene este club es un grupo de animación excelente, que difícilmente encuentra competencia en el panorama nacional. Quien ha viajado un poco lo sabe. Y, desde luego, está muy por encima del nivel que ofrece la plantilla. Ahora, con la temporada en casa finalizada, no viene mal realizar un repaso de lo acontecido en las gradas del Ramón Sánchez-Pizjuán.

Un famoso miembro del organigrama del club suele decir, siempre alejado de los micrófonos, que “los Biris son tan sevillistas que hay que perdonarles todo”. La frase es perfecta, pero podría completarse con un “si es que hay algo que perdonar”. Desgraciadamente, existe un amplio sector de la grada que no piensa de esa manera. Todo lo contrario, encuentra especial satisfacción en criticar casi todas las iniciativas del grupo. Y decimos casi porque a veces te llevas sorpresas, y cuando se inicia la genialidad de lanzar pelotas de tenis al césped para protestar pacíficamente contra Real Madrid, Barcelona y sus mamporreros institucionales, resulta que todo el estadio se pone a cantar y no se arranca sus propias pelotas y las tira al campo de milagro. Ahí sí, ahí Biris buenos.

En cambio, hay veces en las que no. Biris malos. Por ejemplo, porque resulta que protestan de manera silenciosa por el homicidio de un chaval, aficionado del Athletic Club. Es de imaginar que todos aquellos que silbaron la iniciativa y profirieron comentarios en contra, creen que están a salvo. Puede que llegue el día, si es que no ha llegado ya, en el que la naturaleza, estúpida como pocas cosas, les brinde un hijo. Y que ese alegre muchachote, que ha salido medio rebelde, juegue con sus amigos a ser ultra y le dé por acercarse a La Espumosa. Con un poco de mala suerte, puede que el que se lleve el porrazo o el pelotazo fatídico sea él, sólo por estar allí. Quizás, entonces, ese que se pone de pie en la grada de fondo y grita, mirando hacia la derecha, improperios que jamás se atrevería a reproducir si no lo separase medio estadio de sus supuestos interlocutores, se lo piense dos veces a la hora de no apoyar, aunque sea de manera simbólica, según qué cosas.

Y luego está, por supuesto, lo de los tifos. Los mismos que critican algunos cánticos son los que pierden el culo por sacar su móvil para fotografiar la última maravilla ideada por los que se encargan de esos menesteres dentro del grupo. O de los que se encargaban, porque los que mandan en el club se cargaron aquello haciendo caso a un reglamento que, si alguna vez existió, ahora reside en el limbo de las cosas que no se cumplen, como tirar papeles en la calle. Los que critican son así, capaces de ponerse esas imágenes de fondo de pantalla o de henchir estúpidamente el pecho, con un aire de superioridad parecido al orgullo, cuando enseñan los tifos a sus amigos de otros equipos. Biris buenos. En cambio, si en vista de que sólo tienen trabas para dar ambiente a los momentos previos a los partidos importantes, deciden volver a las bengalas, Biris malos. De nada sirve intentar explicar que no son de aquellas de navegación que produjeron terribles desgracias, sino que son de mano y totalmente distintas. Biris malos y, encima, dañan a la institución porque luego hay que pagar sus multas. Uno podría pensar, a principio de temporada, que cuando paga la barbaridad que cuestan los abonos, hay un porcentaje que va destinado a una futura multa. De cien a trescientos euros, dependiendo de la zona del estadio. Pero resulta que no, que eso es lo que dicen que cuestan. En un club que tiene casi cien millones de presupuesto, unos cuantos miles de euros no suponen nada. Y aunque lo supongan. Podríamos ponernos demagógicos y decir que con lo que ha costado algún que otro miserable que se enfunda la camiseta, se pagarían las multas de quinientas temporadas. O, incluso, que si estuvieran más capacitados para buscar recursos, también podrían costearse con facilidad. Por no hablar de los ingresos por clasificarse para Europa, que este año no se ha conseguido. Pero no, hay que quejarse porque el grupo de animación a veces le cuesta dinero al club. El mismo grupo que pone de su bolsillo para arropar al equipo en los partidos que juega como visitante, y encima alguno que luego critica en el estadio presume en el bar delante de sus colegas, sin mover el culo del asiento, cuando por televisión se oigan los cánticos de los desplazados.

Como un servidor jamás ha vivido un partido en esa grada, y únicamente ha estado junto al grupo de animación en algún desplazamiento, desconozco qué motivó esta foto. Eso sí, para mí queda eclipsada por esta otra. De cualquier manera, la segunda sirve para demostrar que, tanto para animar como para protestarle al palco, como en el encuentro contra el Rayo, son los mismos los únicos que se dejan oír. Cada cual, por supuesto, hace lo que le da la gana en el estadio. Escuchar la radio, comer pipas, animar mucho, animar poco, criticar a los que animan o, simplemente, ver el partido. Pero luego han de comprenderse los reparos en calificar como bueno o malo al conjunto que conforma la afición sevillista, esa que algunos han fracturado hasta límites insospechados hace pocos años. Una sola grada es la que canta, la que late. Si de un cuerpo humano se tratase, el corazón de Nervión, sin ninguna duda, seguiría estando en el norte. Y los huevos, dicho sea de paso, también. Bien pensado, el chaval saldría una mijita deforme. Qué le vamos a hacer.

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13 comentarios

Archivado bajo Mejor fuera que dentro

13 Respuestas a “El corazón sigue estando en el norte

  1. LoTuyoPaTi

    Que yo sepa, el joven aficionado del Athletic Club era eso, un joven aficionado.

    Lo de los juegos ultras suena, cuanto menos, raro.

    Por cierto, como si en la Espumosa todos los que pululan por allí fueran ultras o jugaran a serlo…

  2. Muy buena entrada gente. La suscribo casi en su totalidad, sobre todo el doble rasero que tienen para medir alos Biris los que (Como habéis descrito megacojonudamente) le hacen fotos al los tifos (DEP Brigada Tifo. Siempre te recordaremos) con su supermóvil pa vasilah’ a los colegas pero luego critican en el Facebook la huelga de animación de los Biris por el ASESINATO (el Código Penal no lo catalogará como tal, pero yo si) de un aficionado cualquiera en Bilbao (Que por cierto es la 2ª huelga de animación que veo en un par de años, la anterior cuando echaron a los City Boys de lestadio el año pasado en la eliminatoria vs el Lorquí).

    Como en todo, hay cosas con las que uno no está tan de acuerdo a veces (más fuera del campo que dentro), pero que desde luego son el corazón de la afición del Sevilla y que son IMPRESCINDIBLES en nuestro club, eso es indudable.

    Por cierto, la pancarta de apoyo a Del Nido, creo entender que fue en agradecimiento por el apoyo jurídico prestado en algunas ocasiones por parte de Del Nido. Al ser un tema extraSevillaFC no me parece mal que le apoyasen publicamente. La del sábado, al ser un tema interno del Sevilla, pues se le da cera. Eso es así

  3. El día que los Biris falten (Alá no lo quiera) el Bernabéu parecerá el estadio con mejor animación del mundo a nuestro lado. Ahí lo dejo.

  4. ErPaYoMiJi

    Hola palanganas,

    Como aficionado del Athletic que soy, simplemente quiero suscribir el comentario de LoTuyoPaTi. Intuyo que no es tu intención sugerir que Iñigo Cabacas muriera haciéndose el rebelde ni estando en un lugar inadecuado, pero sí creo que hay quien podría interpretarlo así. Y digo lo del lugar inadecuado porque, aunque no entiendo bien la metáfora de “La Espumosa”, deduzco que te refieres a algún lugar de reunión al que ningún padre querría que su hijo fuera.

    No le daría mayor importancia al asunto, pero como se trata de un tema un tanto peliagudo que más de un ignorante (es el calificativo más suave y certero que me viene a la cabeza) no ha sabido discernir de otros de mayor tinte político (y ahí sí que no voy a entrar), sólo quiero aclarar que la metáfora perfecta sería que ese hijo hipotético estuviese tomándose unas cañas en un bar cercano al Sánchez Pizjuán celebrando una victoria del Sevilla. Únicamente eso… sin hacerse el rebelde ni juguetear con ser ultra ni nada: Celebrando la victoria de su equipo en un bar cercano. Es en esas circunstancias y precisamente ahí donde ese pelotazo en su cabeza acaba con su vida.

    Aclarado esto, sólo voy a repetiros (ya os lo he dicho alguna vez por Twitter) que entro en este blog a menudo y ni soy del Sevilla ni nada. Me gusta vuestra (todavía no sé bien cuántos sois, así que hasta que lo sepa os hablo en plural) visión de las cosas y creo que entraría a leeros, fueseis del equipo que fueseis. Y por equipo me refiero a cualquiera que no salga en los Manolos de la Cuatro más de una vez a la semana, porque los que salen más de una vez a la semana no son equipos, son empresas.

    En fin, que no sé si el corazón está en el Norte, pero lo que sí sé es que el corazón de los que somos del Norte siempre estará con gente como vosotros.

    AUPA ATHLETIC!!

    PD: A lo mejor se me ha ido un poco la mano con los paréntesis. Lo siento, cada día escribo más parecido a como pienso.

    • A ver, yo no he sido el autor del artículo, si así fuera tendría unos 8.000 caracteres más y todo para contar aquella vez que me metí gramo y medio de farlopa en la feria de Albacete, aunque no venga a cuento, como no viene a cuento esta introducción, lo estoy volviendo a hacer. En absoluto creo que haya sido intención del compañero dar a entender que Íñigo Cabacas estuviera allí con otro afán que no fuera el de tomar algo con su gente celebrando la victoria de su equipo. La Espumosa es una cervecería sita en la calle donde están los accesos a la grada norte del Pizjuán. Es un sitio normal y corriente, de hecho, en días normales, un bar algo pijo. En los días de partido se llena de sevillistas, mayoritariamente socios de gol norte, y en las inmediaciones se vende material de Biris. Nada más. Lo del chaval con ínfulas de rebelde, etc, lo entiendo como un símil por el ambiente de predominio de gente joven y animosa que se vive en ese bar en comparación con los otros muchos que circundan el estadio. Si se ha entendido mal, por mi parte, mil perdones. Jamás justificaríamos, ni de lejos, un hecho tan lamentable como fue la muerte de Íñigo Cabacas. Todo lo contrario, condenarlo y esperar que los responsables se pudran.

      Y por supuesto, compañero bilbaíno, desearles mucha suerte para este miércoles en Bucarest. Qué envidia. Una final europea y en Rumanía. El sueño de todo hombre de bien.

  5. RTPablo

    Genial artículo una vez más. Me parece muy triste esto de que dentro de una misma afición haya estas diferencias, por política por ejemplo puedo entender que la gente se moleste, pero por un chaval inocente asesinado es de completo anormal no estar todos a una en la protesta. Aparte de que si un grupo independiente como Biris no quiere animar en un partido, sea por la más noble de las causas o porque ese día no les salga de las pelotas hacerlo, no hay motivo alguno para echarles la bronca. Que como ya han dicho muchos, el club no paga a Biris por animar.

  6. Arenas de Guecho

    Pensaba que PEX también andaba en huelga de animación, cawendiox, que todas las mañanas dándole al ”actualizar” en el curro acaban con la paciencia de uno… Suscribo lo que dice mi compatriota erpayomiji y la réplica de ésta humilde casa. Oigo hablar maravillas de Biris incluso a conocidos que frecuentan grupos totalmente opuestos y diametrales.

  7. Annekje

    Yes yes yes, me voy a Bucarest!!

  8. ismaeleseefecé

    Magnifico una vez mas.

  9. Aparte de suscribir todo lo que ha dicho el compañero santiponcero, reiterar que esa parte está escrita desde el punto de visto del criticón que, lejos de informarse, usa la técnica del “algo habrán hecho”. Por supuesto, si no se ha entendido así, esta casa vuelve a expresar sus disculpas.

    Y nada más, para un equipo que me cae bien, ya podéis estar ganando mañana en Bucarest. Suerte y prometemos actualizar esto co más frecuencia, al menos en las dos próximas semanas.

    • ErPaYoMiJi

      Nada. Aclarado queda entonces… y tan amigos. Muchas gracias por responder y por desearnos suerte, que seguro que la necesitaremos mucho. Esta podría ser la primera vez que somos nosotros los que vamos a por metal a Rumanía y no al revés (CAUTION: Chiste racista inside)

      ¡Ah! Y espero que no tardeis mucho en contar aquella del gramo y medio de farlopa en Albacete… que promete.

  10. Eric Cantona

    Tengo el carnet en gol norte y paro mucho en la Espumosa. Voy a grada alta, y no baja. Es de pena lo que tienen que hacer los BIRIS para poder vender sus productos, a la vuelta de la esquina (en el callejon, pa´entendernos). Ya no pueden hacer tifos y Vizcaino acabara por largarlos del estadio, al tiempo. Son los unicos en el Pizjuan que NO han dejado de tener la esencia de antes de los titulos, porque TODOS hemos cambiado de 5 años hasta aqui, y meto a todo el estadio, menos a la grada baja del gol norte. Hay una frase de siempre de los BIRIS, que ponian en sus bufandas “el norte es el corazon del Pizjuan, nosotros somos el corazon del norte”, y esa es la realidad, le duela al sevillista que le duela Me hace gracia cuando criticamos tanto y tanto, y todo todo, pero No damos nada nada

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