Si en Cádiz hace Levante, en Lille canta la gallina

PEX CORRESPONSALÍA AVENIDA DE LA PAZ A grandes rasgos, el efecto mariposa consiste en que el aleteo de un insecto en las inmediaciones de la central nuclear de Fukushima puede provocar que la ingesta de un mollete de pan mojado en el caldo de una tarrina mediana de caracoles adquirida en El Cateto siente nada más que regular, provocando la ausencia de solidez en la deposición de quien ingiriera dicho alimento. ¿Qué tiene que ver esto con el Sevilla? Pues más bien poco, pero comenzar una sección dedicada a momentos que fueron claves para los éxitos del Sevilla con un párrafo en el que se introducen las palabras tarrina mediana de caracoles no me pueden negar que tiene mérito.

Grande-Synthe es la tercera ciudad más grande de los alrededores de Dunkerke, al norte de Francia, y está hermanada con la ciudad rusa de Cherepovets y la polaca de Suwalki. Allí, con un frío del copón, se le ocurrió ponerse de parto un 24 de diciembre a una señora que parió a un tal Geoffrey Dernis. Un inciso sobre un tema que nunca he entendido. Partiendo de la base de que los hijos suelen ser deseados, lo cual ya es mucho suponer, ¿a nadie se le ocurre calcular que si echas un queso alrededor del mes de marzo se te pueden joder las navidades? Hay fechas y fechas, que después en Navidad nadie viene al cumpleaños del niño.

Blason de la ville, la flor rara de los Borbones y un gato chupándose una pezuña.

Bueno, pues el tal Geoffrey decidió dedicarse a esto de darle patadas al balón. El norte de Francia ofrece un clima duro, pero la ausencia de camiones españoles por esas tierras permite que un zagal pueda dedicarse al noble arte del balompié en lugar de tener que reservar algunas horas a la semana a la recogida de la fresa del asfalto. Y eso se nota. Tanto es así que con 16 años la selección gala sub 17 lo convocó. Probablemente jugaría un amistoso o quizás no, pero lo convocaron que para eso lo dice la wikipedia.

Su desparpajo llamó la atención del Lille, y tras varios años de mamar filial y cesiones, se hizo con un sitio en 2003. Con un sitio en el banquillo, porque entre ese año y 2006 jugó 64 partidos. Pero quiso la providencia, la Virgen del Carmen y San Judas Tadeo, patrón de los imposibles al que deben ir a ponerle una velita si pasan por la calle Alfonso XII y cumplir con la sevillanísima tradición de entrar por la puerta que se sale y salir por la que se entra de San Antonio Abad, que el 9 de marzo de 2006 los 12.000 espectadores que acudían al Lille Metropol se deleitaran con un saque de esquina en el que el efecto que Dernis le imprimió, el viento y la incapacidad física y mental de Antonio Notario dieron con el balón en el fondo de las redes.

Geoffrey Dernis demostrando que la costumbre de dejarse perilla cuando la cabeza clarea traspasa fronteras.

Era la ida de los octavos de final de la Uefa y ese partido hizo recapacitar al mejor inversor español por detrás de Amancio Ortega y El Pocero. Tenía una defensa seria, un centro del campo aseado y una delantera espectacular pero que fallaba un viaje de goles. Ah, y un porterazo al que daba descanso los jueves. Tras pensar y pensar, The Inversor llegó a la conclusión de que con lo que cobraba, el bueno podía jugar domingos y jueves porque para saltar de lado a lado tampoco hace falta demasiado y así, quizás, no conseguir nada, pero al menos no caer por culpa de una ridiculez. Esto dio con los huesos de Antonio Notario en el banquillo, y con su carrera enfilando la autovía hacia el mísmisimo carajo.

Antonio Notario, tras encajar el gol que supuso el final de su carrera.

El resto de la historia ya la conocen. Remontada a los gabachos, mangazo a los rusos, salchichas en Gelserkirchen y llantina en Eindhoven. Pero la próxima vez que vean el inconmensurable remate de Luis Fabiano, el gol de Puerta o la foto de la espalda de Paco Leal, no se olviden de Geoffrey Dernis, que a sus 31 años se mantiene con dignidad en el Montpellier, tras un paso medio exitoso por el Saint Ettiene y con el alivio que supone no tener que entrenarse con un bosnio. El córner más importante de la historia del Sevilla, con la Virgen apareciéndose en marzo de 2006 en forma de chicle Trident de clorofila, y 26 años antes en forma de butanero calenturiento del norte de la Galia.

Anuncios

2 comentarios

Archivado bajo Se nos apareció la Virgen

2 Respuestas a “Si en Cádiz hace Levante, en Lille canta la gallina

  1. linZeak

    Cortiglio presenti

  2. Milton "Maravilla" Melgar

    Berjillos non presenti

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s