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Money League 13/14; el último, que cierre

PEX CORRESPONSALÍA SANTIPONCE Fue una tradición, en los dos primeros años de vida de esta casa, repasar el estudio que la consultora Deloitte publica anualmente sobre los veinte equipos que más dinero ingresan en el mundo, la conocida como “Money League”. La última temporada nos pasamos por el forro de los cojones el análisis. ¿Para qué volver con lo mismo si, año tras año, la lista se repite con variaciones anecdóticas, además de estar elaborada por una multinacional que ha sido cooperadora necesaria, vulgo “gancho”, en la excesivamente optimista valoración de las acciones de Bankia previa a su salida a bolsa, amén de que ponen tal celo en su trabajo que se les pasó el escándalo de las tarjetas negras de sus directivos? A pesar de la satisfacción que suponía no fallar en una sola de nuestras predicciones, si bien es verdad que esa visión de futuro incluso estaba al alcance, a poco que se pusieran, de redactores del diario As, preferimos pasar del tema y dedicarnos a aspectos más serios, como repasos del fútbol sevillano en Semana Santa o arengas terribles que sublimaran los instintos gregarios y telúricos de la masa antes de los partidos ueferos de la primavera del año 2014. Arderemos en el infierno muy merecidamente.   Sigue leyendo

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Money League 2011/12, hondonadas de hostias

PEX CORRESPONSALÍA SANTIPONCE En lo que es ya casi una tradición en PEX, vamos a comentarles el informe anual sobre los equipos que más ingresos perciben al año en el mundo. Es decir, seguiremos hablando de putas, alcoholismo y drogadicción; pero en Möet y con números. La razón de este encono con el particular (tres ediciones de la Money League en el año y medio de vida de la bitácora, ni el déficit neuronal de Fazio nos ha dado para tanto) es sencilla: nos sacamos una y otra vez la polla en nuestras predicciones. Absolutamente todos nuestros vaticinios se cumplieron. A lo Julio Anguita. Y es que el camino es claro. ¿Quieren saber lo que les aguarda? Lean a Marx. O, en su defecto, a nosotros. ¿Quieren vivir en un mundo de color, donde todos somos iguales, cualquiera puede prosperar y la crisis, en 2008, era una falacia? Ahí tienen a premios Nobel de economía de la Escuela de Chicago. Dijimos que habría mínimos cambios en esta edición de la Money League; sólo se ha producido uno, el Valencia cae y aparece el Newcastle. Que el Madrid, a pesar de las dudas de los de Deloitte, seguiría como primer equipo del mundo en cuanto a cifra de ingresos; ahí lo tienen. Que el Nápoles no sólo se mantendría en esta clasificación gracias al reparto igualitario de ingresos televisivos, sino que ingresaría todavía más este año; han pasado de ser el vigésimo equipo con más ingresos al decimoquinto, con un incremento relativo del 29%. Para qué seguir; mírenlo ustedes mismos, que a nosotros nos da la risa.

Fue tan excelsa nuestra labor que hasta nos hicieron caso los genios del departamento de marketing del Sevilla Fútbol Club. Tarde y mal, cogiendo el rábano por las hojas como es norma en la institución; mas el artículo no cayó en saco roto. Llámennos presuntuosos si así lo desean, pero en el párrafo que comienza con la frase en la época de los títulos no era raro ver a grupos de guiris, erasmus o familias, vemos un claro antecedente de la patochada que están perpetrando de invitar a uruguayos o irlandeses a que vean los partidos gratis. “Somos de todos menos de los nuestros”, o algo por el estilo. Mal, entrañitas mías, mal. Eso, antes. Cuando no te abones no cabemos. Ahora es para mierda y para cabrear a los tuyos. En fin, esperamos ser más claros en este nuevo artículo y dejarlo todo tan mascadito que hasta un ejecutivo con un sueldo anual de seis cifras sea capaz de entenderlo.  Sigue leyendo

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Money League 2010/2011, aún más jodidos

PEX CORRESPONSALÍA SANTIPONCE Y es llegada la hora, queridos compañeros, en que nos bajamos los pantalones, nos sacamos la bolsa escrotal con delicadeza para colocarla en una mesa de altar y que ahí, todos los descreídos, los irreverentes, pertinaces y relapsos, nos besen, ungidos de amor, humildad y reconocimiento, nuestros sacrosantos cojones, ora uno, ora el otro. Porque nosotros ya lo dijimos.
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No se vende un palco VIP. Y la culpa es tuya, so tieso

PEX CORRESPONSALÍA EN SANTIPONCE El móvil sonó cuando el AVE dejaba la estación de Córdoba. Miré la pantalla: número desconocido. Descolgué como persona de bien que no tiene nada que esconder, que se mira todos los días al espejo con la cabeza alta y que sabe que es el puto teleoperador paraguayo el que debe temerme, no yo a su insistencia. La llamada, empero, era del fundador de esta casa. Me comentó que sí, que vale, que publicaba el artículo, pero que eso no era lo que habíamos hablado; que si era gilipollas y no sabía leer ni el título del blog; que para otra vez hiciese el favor de hablar algo del Sevilla, si no era mucha molestia, y que esto iba sobre fútbol, no una sucursal de Expansión. Por último, con su bondad, sencillez y candor habituales, me conminó a no poner más fotos de maricones, borrachos, proxenetas ni crápulas. Que esto tampoco es una página de bujarras, concluyó. Y oigan, sería que me encontraba en paz conmigo mismo y con Dios, nuestro hacedor; sería que iba con el ánimo iluminado por dirigirme a Madrid a las Jornadas Mundiales de la Juventud a ver al vicario de Cristo en la Tierra; el caso es que encontré razonables sus ruegos. Del Sevilla había hablado poco o nada en el anterior artículo. Más bien nada, una vez releído. No obstante, lo de las fotos me costó más trabajo de digerir. Sé bien en qué país vivo y el sentido del humor de sus buenas gentes. De lo que de verdad se ríe a gusto un español es de ventosidades, caídas aparatosas, gordos, tullidos, anormales y desviados. Allá Woody Allen con sus pedanterías. O los franceses. Aquí gusta el humor con escarnio de toda la vida. Encima, no sólo somos españoles, somos andaluces, lo que ya nos hace ser el colmo de la sutileza. Pero al final también le tuve que dar la razón. Que esto no será Expansión, pero tampoco es Canal Sur. Y qué cojones, los sucios sodomitas que hagan lo que crean más conveniente, pero que no esperen notoriedad ni aunque sea a costa de mofa, befa y escarnio de su conducta. De contar anécdotas sobre casas de lenocinio no me han dicho nada.

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Bien jodidos: la puta tele y el fútbol

PEX CORRESPONSALÍA EN SANTIPONCE Todo el mundo recuerda dónde estaba el 11 de julio de 2010 viendo la final del Mundial en que España se proclamó campeona del mundo. En casa con amigos, en un bar, con la familia, rodeado de delincuentes viéndolo en una pantalla gigante a cargo del erario público. Yo la vi en un prostíbulo. La cosa fue como sigue.

Volvíamos un amigo y yo de pasar el fin de semana en Conil. Salimos prudentemente a las cuatro de la tarde pues la idea era ver el partido en Sevilla. Tras un cúmulo de circunstancias que no vienen al caso, a las ocho todavía no habíamos ni pasado Los Palacios. Para colmo de males, el coche iba en reserva. Paramos en la gasolinera de un polígono industrial cuando se nos hizo la luz. En un afamado lupanar sito en dicho polígono vimos una oferta insuperable en cuanto a precio de las consumiciones, además de que se nos aseguraba ver la final en pantalla gigante y con la mejor compañía. Le hice notar la circunstancia al amiguete, muchacho, por más señas, alcohólico, putero, politoxicómano y, valga la redundancia todo lo anterior, gaditano. No lo dudamos y a ello que fuimos. Lo allí vivido para nosotros queda. Me recuerdo llorando a moco tendido con la cabeza entre los pechos de una senegalesa, de nombre Daisy, que no paraba de berrear y de darme puñetazos en la nuca como muestra de jolgorio cuando marcó Iniesta. Una dominicana, entre vivas a Cristóbal Colón y a los Reyes Católicos por haberle dado un idioma y una religión, me confesaba, sollozante, que se llamaba Raimunda Santiaga, no Tatiana como me había dicho horas antes, y juró que jamás volvería a renegar de su identidad. Y, si no es por el imperturbable portero rumano que allí se encontraba, cuando Casillas le comió la boca a la parienta, puedo asegurar que en el local se habría dado barra libre de algo más que de chupitos en vista de la cariñosa reacción de aquiescencia de mis compañeras de francachela. Hermandad entre los pueblos. Al gaditano no lo volví a localizar hasta las cinco de la mañana en un estado fiel a su idiosincrasia.

 Se preguntará usted, estimado lector de esta casa, a qué viene esta loa a la Hispanidad y sus gentes. Sencillo. A que no se entiende cómo un país que paraliza hasta sus locales de ocio por un partido tenga una liga que cada día da más asco. En este artículo vamos a ver sólo uno de los aspectos que nos han llevado a esta situación. El de la puta tele y el reparto del dinero.

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