Qué amargados se nos ve

Si al menos nos plantasen cara en los duelos individuales, tendrían una tabla a la que agarrarse en medio del naufragio. Podrían pensar que vale, que el Sevilla es un grande de Europa y el Betis un ascensor, pero arrebatándonos alguna victoria puntual aún tendrían algo por lo que sacar pecho. Anecdótico y casi ridículo, pero algo, al fin y al cabo. Todavía podrían alimentarse de las sobras del banquete de nuestra gloria. Pues ni siquiera. Año tras año, se encuentran un plato vacío sin migajas que llevarse a la boca. Que el Granada venza al Sevilla no le convierte en superior, pero coño, al menos pueden volver a casa con una sonrisa invadiendo su rostro porque le han ganado a un grande. Las criaturitas no. Ahora mismo, el Betis no tiene más aliado que la geografía. Los escasos cuatro kilómetros que separan ambos estadios son lo único que salvaguarda la rivalidad, puesto que la distancia institucional y, sobre todo, deportiva, habría que medirla en años luz. Jamás lo leerán en los medios de comunicación, pero el derbi sevillano se ha convertido en el valenciano o en el barcelonés. Los verdiblancos ya celebran los empates como local, y el día en el que ganen un mísero partido, verán agotadas sus existencias todos los almacenes de petardos de la provincia.

Hablando de la prensa, suele recibir muchos palos por repartir, de forma más o menos ecuánime, el espacio informativo entre los dos conjuntos de la ciudad. Tampoco es sencilla su posición. Imaginen un certamen de matemáticas de estudiantes de 2º de ESO. Un grupo, compuesto por los más avispados, asombra al personal asistente con rápidas resoluciones de ecuaciones diferenciales en derivadas parciales. En cambio, los que cursan la asignatura de Refuerzo de Matemáticas y que, a su nivel, también participan en el torneo, solventan orgullosos toda clase de sumas, restas e incluso alguna división. ¿Qué van a hacer los profesores? ¿Decirles a los padres que el logro de sus hijos es una mierda pinchada en un palo si se compara con los niños más listos de la clase?

Por eso, la prensa debe andarse con pies de plomo a la hora de relatar el burreo de anoche. Lo bueno para el periodista es que puede reutilizar la maqueta, e incluso el contenido, de crónicas pasadas. Ya saben, superioridad sevillista (valga la redundancia) liderada por un tal Reyes, de nombre José Antonio. Un tipo que, por si a alguno se le olvida, es patrimonio del Sevilla Fútbol Club. Y eso, al igual que la grandeza europea, no es algo sujeto a reválida cada quince días. Se es para siempre, y punto. Sobre el resto del partido, poco más se puede añadir. La eliminatoria al menos sirve como perfecta ejemplificación del nivel de cada contendiente. Seis a cero sin que el equipo vencedor tuviera que forzar la máquina en ningún momento, más bien al contrario. En la ida despreció la mayoría de los minutos, sabedor de que entre medias había un partido liguero, este sí, exigente. Y en la vuelta, los goles cayeron como podrían no haberlo hecho. Alegran, claro, pero no son estrictamente necesarios, porque la goleada ya nos da hasta igual. No tenemos absolutamente nada que demostrar ante tamaña reunión de perdedores. Niños contra hombres.

Porque si por algo perdurará el partido de anoche no será, obviamente, por el resultado. Antes de que la distancia entre clubes se tornase sideral, ya era suficientemente pronunciada, aunque algunos se empeñasen en despreciar la objetividad de las estadísticas. Así pues, lo extraordinario sucedió en la grada. Una vez reducidas las tropas enemigas, el siguiente paso es masacrar su folklore. Lo que mejor define nuestra supremacía no es la oleada de títulos, sino la adopción de su cántico estrella como motivo de mofa. Que en las previas se escuche el ‘pobre, pobre palangana’ tanto o más que los variados gritos de apoyo al Sevilla retrata con apenas cuatro versos en qué estado se encuentra esta rivalidad. Si a eso le sumamos reclamar que disparen a puerta, vitorear con sorna a uno de los hombres más importantes de su club y tararear al unísono su himno, ya profanado para siempre, la aniquilación es absoluta. Símbolos reducidos a cenizas por una panda de desalmados que tienen que tirar de ingenio para que la contienda resulte interesante.

Con todo, lo peor para una criaturita no es la perfecta coreografía luminosa que inundó nuestro graderío. Ni la vergonzosa imagen de niño malcriado que desprenden sus dirigentes, estos igual que los anteriores, con actos como el de la megafonía o la cancela. Tampoco que Unai se vea obligado a repetir en rueda de prensa que quería vencerles, sí, pero con respeto. Y que suene más piadoso que condescendiente. Lo peor para ellos ya ni siquiera son nuestros cuatro títulos continentales. Ni que a los extranjeros les asombre descubrir que en Sevilla existen dos equipos. Lo verdaderamente angustioso para ellos es su penosa disyuntiva, esa que jamás reconocerán haberse planteado: o juegan en Segunda División o el calendario les obliga a visitar su infierno cada cierto tiempo. Por lo pronto, en abril los volveremos a tener correteando por el Ramón Sánchez-Pizjuán. Esa visita, al menos, no nos la quita nadie. De las futuras ya no estamos tan seguros.

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10 comentarios

Archivado bajo A toro pasado

10 Respuestas a “Qué amargados se nos ve

  1. davidzahara

    Impresionante

    Enviado desde mi Zahara

  2. Joaquín

    FIte tú si les da por bajar y el SAT asciende de nuevo a segunda…

  3. Caldeñosa

    Lo que vosotros digais selvilletas, que sois del serdilla desde el 2006, ya os gustaria ser del Glorioso que es el equipo mas simpatico y el que mas socios tiene. haber si Ollero se marcha con Mel y vorveremos a ser lo que siempre hemo sido y ustedes a segunda como es lo normal, eso lo saben en toda españa..

    • Davor

      Presentaros a la liga nacional de güenagente, y os vais a la plaza nueva a celebrarlo contando chistes

    • Anónimo

      Somos el “serdilla” desde que empezamos a dar coraje por lo bien que nos va. Eso es lo que realmente quieres decir, ¿no?
      Por otro lado, lo “normal” es lo que acontece en mayor número de ocasiones. Por lo tanto, lo normal es que el que esté en segunda sea tu equipo mientras el Sevilla F.C. juega en Europa (con mejor o peor fortuna).
      A ver si utilizamos más la lógica y menos la tontería.

  4. Peibolsfc

    Magnífico post, chapo! Un solo pero, el problema para ellos de descender es que posiblemente el año que viene se enfrenten al Sevilla atletico. Lo peor puede estar por llegar

    • Álvaro Ruiz

      “Lo peor puede estar por llegar”

      Si, como parece probable, se da el año que viene el duelo Sevilla Atlético vs erBetiGüeno, propongo desde ya no caer en la chiquillada que ellos seguramente si harían consistente en celebrar el partido en la ciudad deportiva. Ese partido hay que celebrarlo en el Sánchez Pizjuán, a rebosar y con ambiente de gala.

  5. AriBenCanaan

    “el derby barcelonés” (como tal) no existe. Al menos entre equipos de primera división.

    El RMCDE suele jugar los partidos de local entre Cornellà y El Prat. Incluso su matriz juega una vez al año de local allí.

    Saludos,

  6. @FlamencoRojo

    Perfecto !!!

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