Grandeza llama a grandeza

Decíamos ayer que la grandeza futbolística se crea, pero no se destruye. Es decir, que una vez que te atrincheras en el Olimpo balompédico ya no hay orden judicial ni manada de antidisturbios rabiosos que puedan desalojarte de allí. Siempre, pase lo que pase, cuando alguien eche un vistazo al palmarés, los grandes seguirán estando allí. Y eso, estimados camaradas, es lo que le ocurre al Sevilla Fútbol Club. Superó a su región, y por supuesto a su ciudad, para convertirse en grande de Europa. A base de éxitos incontestables se instaló en la grandeza. Y, si el refranero patrio es cierto, y el dinero llama al dinero, qué duda cabe que la grandeza llama a más grandeza. Por eso, porque nuestro equipo se agiganta, porque nuestro escudo pesa en el continente, porque en el fútbol es normal que los grandes disputen cosas grandes, nuestra casa vuelve a vivir este jueves nada más y menos que unas semifinales de competición europea.

El camino es bello por sí mismo, porque implica movimiento. Si aplicamos tamaña mariconada al fútbol, hay que resaltar la importancia de vivir jornadas o eliminatorias importantes. Llegar vivo a la recta final de cualquier competición conlleva noches mágicas. Que pasen las semanas y sepas que tu equipo vuelve a jugar, y que está ahí donde todos los demás quieren estar, es impagable. Los goles cantados, los puños apretados, los minutos de sufrimiento, la sonrisa final. Las (pocas) cosas que hacen que el fútbol siga valiendo la pena.

Y el camino nunca es fácil, pero esta vez lo ha sido menos que nunca. La fase de grupos no sirve para nada, solamente para pasarla. Cuando empezó lo serio, fue tan serio que hubo que sudar sangre para imponerse. La eliminatoria contra los alemanes fue una de las mejores que recordamos en nuestra larga trayectoria uefera. A los muchachos de Marcelino los cogimos cuando plantaban cara a casi cualquiera, dejándolos para sopitas para el resto de la temporada. Y los rusos y sus millones. Una segunda parte estratosférica en casa y ser capaces de superar el pegarnos tiros en nuestro propio pie. Este camino, resumido apenas en un párrafo, ustedes lo conocen bien. Qué les vamos a contar que no hayan visto, gritado o reído. Fue descomunalmente hermoso.

Y ante la Fiorentina daremos un paso más en ese camino. Pobre de aquel que minusvalore el encuentro por la reiteración de partidos mágicos. Anteayer, jugar nuestra primera semifinal europea bordeó lo increíble. Hoy jugamos la cuarta (!), y para apreciar su importancia basta pararse en un detalle: es algo tan inmenso que jamás cruzó la imaginación del sevillista más fantasioso. Este Sevilla ya no tiene citas con la historia, se lleva tan bien con ella que le basta con mandarle un whatsapp. Pobre del que a estas horas no tenga microseísmos en los intestinos, arranques involuntarios de cánticos en las situaciones más insospechadas o taquicardias al leer el más mínimo detalle referente al partido. Qué triste sería no disfrutar de este camino. Pobre de él, porque él se lo pierde. Pobre de él, porque no ha entendido nada.

Nosotros, los que entendimos todo hace tiempo, ya estamos listos y rugiendo. Con el alma en la mano una vez más, cómo íbamos a estar si no. Con nuestro terco knock knocking on heaven’s door. Valorando cada momento, cada segundo de gloria eterna, porque sabemos que también es efímera. Después de tantos años bregando entre la maleza, cómo no vamos a disfrutar del paisaje. El que triunfa anhela volver a hacerlo para experimentar en el presente lo más selecto que su mente recuerda. Qué grandeza la nuestra, y qué ganas de seguir ganando. Abran paso al campeón.

Anuncios

1 comentario

Archivado bajo La previa de la jornada

Una respuesta a “Grandeza llama a grandeza

  1. Álvaro Ruiz

    Somos grandes. Hace casi un año, después de la final de Turín, escribísteis la entrada “Ya no volveremos nunca”:

    https://palanganismoexacerbado.com/2014/05/19/ya-no-volveremos-nunca/

    En un ejercicio de autocomplacencia desmesurada, me autocito el comentario de aquella entrada:

    “Hemos vuelto. Y es para quedarnos. Ya no nos iremos.

    Somos grandes.”

    Ahí queda eso.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s