Ya no volveremos nunca

Volver es, qué duda cabe, una de las mejores acciones que puede realizar un ser humano de propia voluntad. Algunas aseveraciones solamente conservan su valía en el terreno de lo literario, ya que pocas veces se cumplen en la vida real. Así, aquel verso de Sabina de “en Comala comprendí que, al lugar donde has sido feliz, no debieras tratar de volver” es, probablemente, una mentira como un castillo. Bonito, vale, pero mentira. Todos queremos regresar al lugar que nos arrancó una sonrisa en el pasado. Y por lugar puede entenderse, efectivamente, un espacio físico concreto, pero también una persona, una situación o un status. Y ese sentimiento está presente en cualquier lado. El himno andaluz, sin ir más lejos, ya promulgaba el deseo de volver a ser lo que fuimos. Todos queremos hacerlo cuando no estamos atravesando un periodo de esplendor. La única diferencia es dónde queremos regresar. La magnitud de lo añorado es lo que determina tu grandeza. 

El fútbol es terreno abonado para esta clase de anhelos. Hay equipos que desean volver a disputar la Primera División. Otros, más humildes, de pequeñas localidades, recuerdan cuando tuvieron la suerte de jugar la Segunda División B y salir en los resúmenes de Canal Sur. Siempre se ambiciona regresar. Los de una posición más elevada, volver a disputar competiciones europeas, o llegar hasta los encuentros cruciales de las nacionales. El Sevilla Fútbol Club invitó a bailar a la gloria hace unos años. Teníamos tantas ganas, tanta pasión, que ella no pudo sino aceptar. Luego siguió bailando, se tomó alguna copa más y aquello terminó en una rave. La pobre, resacosa perdida, se despidió de nosotros. Y desde entonces hemos querido regresar. Después de cada partido discreto, aparecían en la mente los artífices de aquella época. El recuerdo de aquellos años felices llegaba hasta a amargar el presente. Nuestro anhelo no era llegar a los cuartos de final de UEFA, o siquiera disputarla. El lugar al que queríamos volver era a sentirnos grandes de nuevo. A que Europa nos mirara y fuese consciente de que existíamos. Que todo aficionado al fútbol supiese quiénes somos. Y ya, luego, que nos odiase si así se sentía mejor. Pero que nos conociese. Que tuviese presente nuestro pasado. Que a nadie le extrañase si aparecíamos en una final. Experimentar ese cosquilleo de saber que, cosas de la vida, los focos vuelven a estar sobre ti. Que todos vuelven a mirar a ese equipo del sur de Europa. Y que sus aficionados van a dejarse el alma, de nuevo, para recordar lo que fuimos.

Lamentablemente, esa sensación ya no la experimentaremos nunca más. Jamás sabremos qué se siente al recuperar nuestro honor perdido. No nos sentiremos nerviosos ante la posibilidad del éxito. Ya nunca volveremos. El Sevilla se nos ha convertido en un grande de Europa. Así, con todas las letras. En menos de una década. Y un grande ya nunca deja de serlo. Igual que, por muy mal que estén en algún período determinado, la Juventus, el Inter y el Liverpool no dejan jamás de soportar la grandeza sobre sus hombros. El Sevilla se nos ha convertido en un grande de Europa, sí, de los que no les tiemblan las piernas en una gran final. De esos que tienen el peso del escudo, y la obligación eterna de honrarlo. Venga quien venga, juegue quien juegue. El Sevilla se nos ha convertido en un grande de Europa, y no nos lo ha contado nadie. No ha sido en blanco y negro, no hay que tirar de hemeroteca. Lo ha hecho delante de nuestros ojos. Podéis frotarlos todo lo que queráis, podéis iros a dormir cada día sin miedo. Os lo prometo: seguiremos siendo grandes de Europa cuando despertemos.

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14 comentarios

Archivado bajo A toro pasado

14 Respuestas a “Ya no volveremos nunca

  1. Anónimo

    Unodelmonumento.

    secula seculorum

  2. justino

    Precioso, ¡grande Sevilla!

  3. SUBLIME.
    Se me van a caer las manos de tanto aplaudir

  4. Álvaro Ruiz

    Una de las cosas que más me llamó la atención después de la final de Turín fue el ambiente que se vivió en el aeropuerto. Fui de los primeros en llegar tras el partido y de los últimos en partir, en el penúltimo avión. De vez en cuando se oía algún cántico, un amigo encontraba a otro y se abrazaban, alguien llamaba a casa para ver qué ambiente había en Sevilla, alguno pillaba el micrófono de la terminal para hacer un chiste. Pero aparte de eso, la gente muy tranquila, haciendo cola para comprar un bocata recalentado, comprando camisetas en las tiendas del aeropuerto, o chocolatinas, o pizza recién sacada del microondas. Y todos pendientes de cuándo salía su avión y por qué puerta había que embarcar. Lo demás, como que nos daba igual.

    Parecía un fin de semana cualquiera en un aeropuerto cualquiera, con la gente yéndose de vacaciones. No había celebración desmesurada. No había éxtasis. Si acaso, había satisfacción. Lo que sí se palpaba era una cosa. NORMALIDAD.

    Somos grandes, nos desvirgamos en 2006 en Eindhoven y ya van 3 UEFAs, una Supercopa de Europa, una Supercopa de España, y dos Copas del Rey, en 8 años. Ya no volveremos a ser el mozalbete imberbe que sale a ver si cae la breva y triunfa esa noche. Somos una superestrella de Hollywood que no solo sabe que va a triunfar seguro sino que encima se permite el lujo de elegir a la supermodelo a la que pasará por la piedra esa noche, ejerciendo de castigador con las demás pretendientes.

    Hemos vuelto. Y es para quedarnos. Ya no nos iremos.

    Somos grandes.

  5. gran articulo y con toda la razon del mundo ,ya queramos o no cualquier año ,el que sea y el sevilla este de capa caida y alla una final de uefa y saquen estadisticas ,titulos etc estaremos nombrados ,quieran o no quieran ,es lo que tiene ser tricampeon de europa,grande sevilla y nunca mejor dicho,enhorabuena a todos los sevillistas y a todos los que han estado con nosotros y querian que las ganasemos

  6. Osijek

    Ya no estamos entre los grandes, somos grandes!!!
    Ya no hacemos historia, somos Historia!!!
    Nosotros siempre lo supimos, ahora lo sabe toda Europa!!!

    Grande eres, viva el SFC!!!

  7. Un sevillista más

    Bueno, para comparnos con Liverpool, Inter y Juve, que el que menos tiene son 2 Copas de Europa ,al menos deberiamos ganar una orejona. Somos grandes pero no somos de los mas grandes en cuanto a titulos (para mí los mas grandes poque soy sevillista, pero sabeis lo que quiero decir). Lo importante es saber quienes somos, y darle la importancia con los pies en el suelo.

    • palanganismoexacerbado

      Bueno, eso es cierto. pero también que tenemos mejor palmarés europeo que el 95% de equipos del continente. Esa grandeza ya no se perderá nunca.

  8. Saludos.

    Yo también dije que no volvería a comentar en éste Blog y…

    Sois grandes aunque yo no lo diga.

    Sois muy buenos aunque yo intervenga o deje de hacerlo.

    Sois capaces de ver mas allá, decirlo y escribirlo de maravilla.

    Y porque hay que rendirse ante la evidencia y daros el mas grande aplauso.

    Prometo enmendarme y volver de vez en cuando. Si me dejáis.

    Gracias.

    Cuidaros.

  9. Viva la madre que te pario!!!
    Vivan las madres que nos parieron!!!

  10. Fernando Cansino Calvo

    Magnífico en el fondo y en la forma. Como sevillista, no puedo -ni quiero- estar más de acuerdo.
    Desde un punto de vista más “interpretativo” sí hay algo con lo que no comulgo, y que, creo, va en la onda del maestro del bombín y la voz rasgada cuando asevera que “en Comala -o Macondo- comprendí que al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver”. Decía D. Jorge Manrique que “Cualquiera tiempo pasado fue mejor”, y en esa línea común del inconsciente colectivo el anhelo de volver alcanza todo su sentido. Pero un lugar, una comida, un vino, una película,… No pueden abstraerse de la situación en la que tuvieron lugar, de las circunstancias que completan el recuerdo cuya percepción se convierte en objeto de nuestro deseo, y es en este contexto en el que puede ser triste descubrir que aquel oscuro objeto de nuestro deseo se convierte en algo vulgar -al bajarse del escenario, que cantara Urquijo- al hacerse realidad en unas circunstancias absolutamente diferentes a aquellas que originaron el grato recuerdo. “Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio” (J. M. Serrat), pero Ay, señores, esa verdad qué dieferente puede resultar a nuestros sentidos en función de la forma y el modo… ¿o es que el Gol de M´Bia frente al Valencia no es igual de importante que el de Fazio con el Maribor, allí…?
    ¡Benditos-malditos complementos circunstanciales!
    Un saludo y enhorabuena por el blog, por su originalidad y su sentimiento sevillista.

  11. Pingback: El principio de todo esto | Palanganismo exacerbado

  12. Pingback: Antes de que vuelva a ser tarde | Palanganismo exacerbado

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