Demasiado bien nos ha ido

PEX CORRESPONSALÍA SANTIPONCE Pocos amores hay más limpios, puros y mitificados para un varón mediterráneo como su abuela. Nunca tuvieron una mala palabra para ti, te consolaban de las iras de tu padre y si les rompes las gafas a martillazos porque no quieren gastar un quinto de su pensión no contributiva en regalarte el castillo de Skeletor, ni se enfadan, las tías. Ángeles sobre la tierra que ha puesto ahí el Hacedor para pasarte billetitos de dos mil pelas sin que nadie se dé cuenta. No obstante, tenemos una mala noticia que darles, pacatillos fariseos. A esos seres míticos les gusta follar. Más de una vez el abuelo tuvo que apartarlas porque querían jaleo. Más de quince vieron un maromo por la calle y se les hizo la boca agua. Pensaron, casi a diario, tengo ganas de leña de la buena. Y no tiene nada de malo. ¿Acaso es malo que a su señora abuela se le fueran los ojos detrás de una ración de jamón de bellota sin sentirse culpable al querer comer por simple deleite y no para garantizar su alimentación? No me jodan con el catolicismo y los complejos absurdos. Se folla, se come y se bebe porque, en caso contrario, la raza se exterminaría; y la naturaleza, en su sapiencia, hace que esos cometidos nos parezcan agradables en ocasiones, la hostia en verso en otros momentos, porque a ver quién iba a ponerse a comer habas con choco, con el mal aspecto que tienen, o un buen chocho a pesar del nauseabundo olor que desprende eso, si no fuera por la descarga de endorfinas que producen dichas actividades. Su abuela no era inmune a estos apetitos. Ni a esos olores. Alégrense. Si no, de qué iban a estar ahora perdiendo el tiempo leyendo esto.

En el principio, pues, no fue la luz, ni el verbo, ni el caos; fue el folleteo. La abuela fue una amazona que supo encontrar a un congénere de sexo opuesto con el que perpetuar sus secuencias de nucleótidos, dejando en el camino a otras candidatas menos dotadas para este fin. Los individuos fenotípicamente menos preparados, cuyo aspecto hace pensar en una descendencia enfermiza o sencillamente imbécil, quedan atrás, perdiéndose así su genoma para siempre. Estas bromas de Dios, no obstante sus carencias, tienen los mismos apetitos que el resto de humanos. Para calmarlos suelen recurrir a la autoestimulación genital, vulgo pajote. Huelga decirlo en un blog de frikis, pero por si acaso, dejémoslo claro: tampoco tiene nada de malo. Ni como sustitutivo ni como actividad lúdica. A este fin hay dedicada una categoría cinematográfica de extensísima filmografía y de obsceno ingenio para los títulos de sus obras: el porno. En PEX, humanistas a los que nada se nos escapa, hemos analizado con singular empeño este género cinematográfico; rara vez con ganas de solazarnos, sino casi siempre con el afán de estudio que nos caracteriza. Esa experiencia nos llevó a este magnífico artículo que escruta y categoriza las carreras, títulos, atuendos, pseudónimos e incluso color de pelo de más de 10.000 actrices y actores pornográficos, desmontando así no pocos mitos e ideas preconcebidas respecto a este, injusta e incomprensiblemente, denostado cine. ¿Un estudio acerca de un entretenimiento menospreciado por los biempensantes pero al que en realidad quien más quien menos se ha entregado como una bestia alguna vez para avergonzarse acto seguido, que rebate tópicos números en mano, que arroja algo de luz a una empresa menospreciada? Había que volver a plagiar.

Los números y estadísticas del Sevilla Fútbol Club son algo archisabido por todos ustedes. Y si no, hay unas doscientas cincuenta y siete páginas web en la que encontrarán los títulos, temporadas en Primera, en Segunda, clasificación histórica y lo que quieran del equipo sevillista. La conclusión de estos datos es que somos, como dicen muchos, el más grande de Andalucía. Cojonudo. Pero no lo digáis cada tres frases, almas mías. Ser el mejor de Andalucía es parejo a ser el mejor de Eritrea. No es motivo de orgullo, es una consecuencia lógica. Hay superioridades que es mejor no proclamar y darlas por supuestas. Si yo vivo con mi perro y digo en serio que soy el más listo de mi casa, esa declaración no redundará en mi beneficio. Más bien me tomarán por gilipollas. Así pues, desde esta humilde bitácora, lo pedimos por favor: dejemos esa majadería de una vez. No demos importancia a hechos naturales e inamovibles.

Para aportar algo diferente, preferimos centrarnos en los jugadores que han pasado por nuestro club. Uno de los muchos tópicos del fútbol reza que éste es de los futbolistas. Queríamos ver qué clase de cabrón era ese futbolista medio que había hecho posible que un equipo de una ciudad donde se muere por el fútbol se haya tirado casi sesenta años sin ganar nada. Nuestra metodología fue la siguiente: fusilar bdfutbol. Es una web extraordinaria pero con ciertas carencias que debemos dejar claras antes de continuar. Los datos están contabilizados desde el final de la temporada pasada. Los de Segunda, sólo desde la 68/69; y los de Copa, desde la 2000/01. Esto lleva, por ejemplo, a que el jugador con más partidos vistiendo la camiseta sevillista, don Manuel Jiménez Jiménez, tenga todavía más partidos que los 363 con que aparece (un par más por temporada, tampoco nos volvamos locos). Con esta base, pusimos como tope para contabilizar los datos de un jugador que éste hubiera jugado más de diez partidos con el Sevilla. Los dos últimos que entraron en la criba fueron Milorad Ratkovic y Papa Babacar Diawará. Un material extraordinario, desde el alfa hasta el omega. Este elenco estelar lo clasificamos en cuatro categorías básicas: porteros, defensas, centrocampistas y delanteros, ateniéndonos a dónde aparecería cada jugador en un esquema táctico de esos que aparecen en los periódicos (4-4-2, etc.), por lo que los extremos, al menos los actuales, estarán en la categoría de centrocampistas. Esta posible controversia no es de bdfutbol sino nuestra, adoptada por un criterio de comodidad; y es que no me iba a poner a mirar el puesto de cada jugador desconocido y hacer dieciocho categorías. Igualmente conviene dilucidar una circunstancia relativa a las tarjetas. En el fútbol siempre hubo expulsiones, pero no tarjetas. Éstas se introdujeron después de la disputa del Mundial del 70. Por tanto, Marcelo Campanal no vio nunca una amarilla aunque fue expulsado cuatro veces a lo largo de su carrera. No es maltrato federativo a los equipos del Sur, es que, simplemente, no existían las tarjetas amarillas. Todas las expulsiones, es claro, están recogidas genéricamente como tarjetas rojas, con independencia de si se produjeron antes o después de 1970. Con los datos recogidos de bdfutbol nos propusimos dar respuesta a preguntas serias, no a eso tan en boga hoy día de “es la cuarta vez que le marcan al Cádiz un gol con sólo tres aficionados en las gradas tocados con pelucas. Hito en la Tacita” y otras gilipolleces, sino a construir el biotipo del jugador sevillista medio, saber qué han aportado los extranjeros a este equipo, de qué países no deberíamos fichar más y si lo mejor que podríamos hacer con la Ciudad Deportiva, como piden voces muy cualificadas, sería echarla abajo y construir un Conforama.

Una última advertencia. Este artículo, como diría don Manué, es un “positivistas por un día”. Sabemos que métodos de investigación científica no son aplicables a conocimientos sociales; no queremos ser uno de esos señores que lo explican todo pero no entienden nada. Ojo con llamarnos sucios positivistas. Desde luego, quien piense que el positivismo es ir por el mundo con la creencia de que todo va a salir bien sólo por sonreír y pensar que nada fallará, que se marche de esta bitácora inmediatamente. Eso no es positivismo, es estupidez. Y alienación. Y ser pequeñoburgueses. Una vez fijados los parámetros de nuestra investigación, a ello.

Como les anticipábamos más arriba, el primer propósito para la elaboración de este artículo fue fijar la semblanza del jugador sevillista medio basándonos en su rendimiento en las competiciones liguera, de Copa (repetimos: sólo consideramos los datos desde 2001), Segunda (desde 1968), todas las competiciones europeas y las supercopas, tanto las actuales como la añorada Copa Eva Duarte (de Perón). Este futbolista ideal habría disputado 6316 minutos en 79,66 partidos con nuestra camiseta durante cuatro temporadas, llegado al club con 23,38 años y marchado con 26,72. Durante esas cuatro campañas marcó 10,27 goles, vio 8,38 tarjetas amarillas y estuvo a puntito de ser expulsado, ya que se hizo acreedor de 0,78 tarjetas rojas. Ganó 0,55 títulos. Una mierda de tío. Era de esperar. Según nuestra categorización, lo más probable es que jugara en el centro del campo, habría nacido en España, andaluz, y no se sabe si sevillano o de la provincia, ya que hay casi un empate técnico entre sevillanos de verdad y asimilados del terruño, conocidos desde Javier de Burgos como “provincianos”. No sé ustedes, pero con estos datos a mí me viene a la mente un Paquito Gallardo de la vida. Estuvo cuatro temporadas, marcó nueve goles y era de Bellavista, que nunca he sabido si es un barrio, una pedanía o si deberíamos regalárselo a Portugal. Paquito Gallardo es el futbolista medio del Sevilla. Paquito Gallardo. Como ven, nuestro estudio da frutos desde su primer epígrafe: no tiene nada de raro el haber estado más de medio siglo sin ganar un título. Lo raro es que tengamos tantísimas temporadas en Primera.

Este sería el retrato robot del sevillista con 11 o más partidos oficiales. Veamos ahora qué aspecto tendría un jugador mítico o, como mínimo, con algo de historia dentro de este equipo. Para ello tomaremos sólo los jugadores con 100 o más partidos vistiendo nuestra camiseta: 184,5 partidos, en los que habría marcado 22,9 goles, visto 19 amarillas y 1,65 rojas (los grandes, como ven, reparten más), todo esto durante casi ocho temporadas, debutando con algo menos de 22 añitos (21,9) y yéndose en olor de multitudes a los 29. Esto sería, aproximadamente, lo que jugó, marcó y perpetró, a grandes rasgos, Javi Casquero. Javi Casquero, leyenda. Ole ahí. Y es que Luis Fabiano, Arza o Polster son, por desgracia, anomalías históricas. Cuando algún pobre hombre, viendo con usted, querido lector, un partido fuera de casa del Sevilla en un bar, se desespere y mese sus cabellos cuando vea salir a Babá y diga que es una vergüenza que ese tipo vista la elástica nevionense, la misma que defendieron aquellos tres genios del balompié, recuérdele esto: la llevaron ellos, cierto; como también la llevaron Carlitos, Carvajal o Yiyi, todos con más de 100 partidos. Su puta madre.

De modo genérico, a lo bruto, decir “yo jugué en el Sevilla” no es para presumir. Si el que se da golpes en el pecho aclara qué demarcación ocupaba en el terreno de juego, les daremos una pista: si fue guardameta o defensa, cómanle la polla. Si fue delantero, escúpanle a la cara. La portería del Sevilla ha estado casi siempre muy bien cubierta. Sólo treinta porteros han conseguido entrar en esta clasificación, que jugaron una media de 88,93 partidos durante cinco temporadas. Tomen una historia del Sevilla y verán que, cuando hubo regularidad en la portería, ocupamos nuestros lugares típicos en la clasificación, primera mitad de la tabla, mirando siempre a Europa y nunca para abajo. Si el portero fue un verdadero valladar, coincide, punto por punto, con las dos etapas más gloriosas del club: Busto y Palop. Si había alternancia, había mierda: años 70 y 90. Un detalle que demuestra el amariconamiento del fútbol es el de las expulsiones de nuestros guardametas. El primero en ver una tarjeta roja fue Paco Buyo. Desde él, casi todos fueron expulsados al menos una vez. Y es que a un portero no se le expulsa, coño. Si no expulsaron a Schumacher por lo de Batiston, cómo pollas va a tener en su haber una roja un alma de Dios como Monchi.

Los zagueros también tienen muy buenos números, incluso superan en media de partidos a los porteros. Marcan pocos goles, sólo 2,07 en 4,57 temporadas, pero aquí execramos la polivalencia. Un defensa defiende. Punto. Pero los delanteros… Ay, los delanteros. En casi cuatro temporadas suelen meter 21 goles, 0,28 por partido. Así que a ver quién tiene huevos de volver a decir ni tanto así a don Álvaro Negredo Sánchez. Que no sabéis de dónde venimos. Impíos. ¿Saben quién cumple con esa media, con esos 75 partidos y veintipocos goles; saben quién encaja como un guante en el delantero sevillista medio? Don Ramón Suárez del Valle, alias “Monchu”. Y esta es la escuela sevillana, señores. Éste es el equipo de buen juego, taconazos, cortita y al pie y fantasía. Porteros y defensas serios y delanteros de verbena. O de descenso del Sella. De himno del centenario debimos poner un Te Deum, porque llegar a cien años con Monchu como delantero medio es para ir de rodillas a Tierra Santa.

Don José María Del Nido Benavente es autor de grandes frases que han arraigado con fuerza entre el sevillismo y, en algunos casos, como en aquello de “sí o sí”, hasta a nivel nacional. Recordarán lo de “la deuda es calderilla”, “lo mejor está por llegar”, “qué casualidad, Miguel” o “una condena de siete años equivale a cero”. En el dvd del centenario decía que, sí, al presidente Luis Cuervas, del que él era vice, se le cantaba el muy conocido “Cuervas vete ya”, pero que cuando llegaron Escobar, Caldas et alia, se cambió a “Cuervas vuelve ya”. Yo soy un simple viandante que no puede aspirar a ser el segundo hombre del orbe tras Francisco I, a quien desde aquí mandamos un cordial saludo en Cristo y nos congratulamos porque el Espíritu Santo lo eligiera para comandar la milenaria nave de su Iglesia, y por eso, tal vez, no tenga un oído superdotado. Lo cierto es que lo de “Cuervas vuelve ya” no lo escuché en mi puta vida. Lo que sí oí, y canté, como Saturno desagradecido que soy, fue “Cuervas, ratero, ficha a un delantero”. Había muchos que, por aproximación, cambiaban “delantero” por “extranjero”. La sabiduría popular identificaba el fichaje de un jugador foráneo con un fichaje de calidad, con la llegada de un jugador que marcara diferencias. Y en este caso el sentir del pueblo tenía razón. Los jugadores nacionales del Sevilla han disputado de media 85,76 partidos en 4,63 temporadas, marcando 9,23 goles (evidentemente, en todos los promedios de goles hemos eliminado de la estadística a los porteros para tener una visión más aproximada a la realidad). Por su parte, los jugadores extranjeros han durado aquí poco, sólo 2,77 temporadas y 64,5 partidos de media, pero han convertido 12,04 goles; bastante más que los jugadores españoles. Estancia corta pero efectiva, en contraposición a los tuercebotas súbditos de Juan Carlos y Corinna que se nos han eternizado en sus puestos para, una vez retirados, presumir de que rechazaban ofertas de equipos de relumbrón.

No obstante, en el mismo verano en que Cuervas dimitió porque era el cargo o la vida, comenzó la primera temporada con la ley Bosman en vigor. Más de un 64% de los extranjeros que han jugado en el Sevilla Fútbol Club llegaron tras aquella sentencia. Y, como siempre que hay barra libre y cupones de descuento, pasamos del Chivas al garrafón. Baja la media del jugador sevillista extranjero en todos los parámetros excepto en el de tarjetas amarillas. Malos y leñeros. Gloria bendita. A pesar de que en ese período fichásemos a leyendas como Kanouté, Tsartas o Luis Fabiano, cuya media fue la excelencia, los jugadores post-Bosman jugaron 52,98 partidos, con 3705 minutos, mucho menos (4809) que el jugador foráneo medio de todas las épocas, en 2,27 temporadas y marcaron 7,97 goles. Antes de insultar, tengamos en cuenta que una vez abierto el mercado europeo comenzaron también a llegar defensores allende nuestras fronteras. Pero joder, el bajón es demasiado gordo como para achacárselo a Spahic, Hibic o Mosquera. Fichamos mucha mierda tras 1995. Hasta que llegó Monchi y construyó el mejor equipo de nuestra historia. O no, porque los números de los jugadores llegados entre 2000 y hoy, no mejoran la media histórica sevillista, de por sí, no muy espectacular. Más de 70 partidos jugó el futbolista promedio fichado por Ramón Rodríguez Verdejo, 5173 minutos sobre un terreno de juego, 2,62 temporadas y sólo 8,36 goles. Y ahí están contabilizados tipos como los ya citados Kanouté y Luis Fabiano, aparte de Palop, Javi Navarro, Poulsen, Rakitic, Adriano o Renato. Imaginen cómo bajan la media los errores de la dirección deportiva para echar por tierra los datos del mejor Sevilla de la historia. Debemos llamarles la atención acerca del hecho de que aquí no contabilizamos a los canteranos que debutaron en aquel período, por lo que los números de Navas, Puerta o Sergio Ramos no se encuentran recogidos en esta última estadística. Y eso es porque somos muy buena gente y sólo queríamos reflejar el rendimiento de los fichajes de Monchi. Si contamos a los debutantes de la Carretera de Utrera de los últimos años la media es aún peor. Porque, además de los tres soberbios futbolistas que citamos, deberíamos meter los desempeños de Bezares, Marañón, Arteaga o Bruno. Tal vez no sea una mala idea lo del Conforama. La actual dirección deportiva, con sus vaivenes de empleados y colaboradores, construyó el mejor Sevilla de la historia. Pero mientras fichaba a Dani Alves o Kanouté, tapaba los errores de los Magallanes o los Caballero. Ahora ya no se acierta tan espectacularmente y pasa lo que pasa, que la gente se mete con Babá, el pobre.

¿Qué podemos inferir de esta plétora de datos? Nada. Absolutamente nada. El pasado sí puede analizarse, pero el futuro es imposible usando estas herramientas. Del mismo modo que la argumentación de Ruiz Mateos en la última junta de accionistas fue falaz y desvergonzada al inferir que los resultados económicos de los últimos cinco años ganarían por goles fuera de casa ante un único resultado malo, igual de falaz sería que hiciéramos una predicción ante estas estadísticas. Por eso hay que huir del positivismo, señores. ¿Saben esos chistes de “la estadística es eso que dice que si yo no tengo un duro y mi vecino un millón de euros, ambos tenemos medio millón”? No son críticas a la estadística per se, sin la cual no tendríamos ni vacunas, sino al puto positivismo. Y es que es imposible y descabellado aplicar métodos científicos a la investigación social. Porque un virus siempre se comporta igual, pero Monchi igual te trae a Medel que a Hervás. Y recordemos que pasamos de fichar a Rabajda para contratar en pocos años a Palop. Es la mierda del ser humano y la majadería del positivismo. Cáguense en el positivismo siempre que puedan. En lo otro de sonreír y “pensar positivo”, más todavía.

Y este es el Sevilla, camaradas. Una mediocridad como otra cualquiera. Las hay peores, por supuesto; pero eso no es un argumento como tampoco debería ser ningún consuelo. Dos épocas buenas y pare usted de contar. El resto del tiempo no hemos caído más bajo porque teníamos a algún bendito que lo metía todo y, detrás, a una afición numerosa y fiel que hacía que la cuestión económica y las exigencias deportivas estuvieran por encima del club hispano medio. Los millonarios que corretean por el campo, en su conjunto, no se merecen ni el aire que respiran. Si debe haber ídolos en el Sevilla, si hay un patrimonio, si algo es intocable, sólo son tres cosas: el escudo, la bandera, y el que va cada domingo. El resto es perfectamente prescindible.

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30 comentarios

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30 Respuestas a “Demasiado bien nos ha ido

  1. Magnífico.

    Sólo una curiosidad. Si sólo nos fijamos en los fichajes de Monchi, ¿cuál sería el jugador promedio?¿Se ha hecho ese estudio?

    • Eso, tú dale ideas a ellos y quitanoslas a nosotros!!!

    • No lo hice, pero mirando los jugadores de la época y la media, uno que la cumple en todos los aspectos excepto por los goles marcados, es Abdullay Konko. Toma ya. O una media entre Romaric y Zokora, que no sé si sería incluso peor ese híbrido que Konko.

      Y Rinat, no quería meterme con Bdfutbol. Al contrario, había en principio un reconocimiento a los chavales porque nos ayudaron con rapidez y educación en todo lo que les preguntamos por Twitter. Pero al final, quitando, quitando y quitando para que el artículo no fuera eterno, veo que también eliminé el homenaje que le dábamos. Mierda para mí, por tanto.

      • Ya lo se hombre, lo decía con cierta sorna…

        Esa página se merece un monumento, además que lo hacen todo de manera muy artesana y están al loro de un montó nde webs para mejorar las fotos de los jugadores (de la nuestra pillán algunas y nosotros de la de ellas montones). Una página FUNDAMENTAL para todos los locos del fútbol.

        Si te das una vuelta solo por curiosidad por su foro y ves de que maneras tan artesana van completando los datos de las temporadas de Copa y 2ª (buscando en hemerotecas, con periodicos y revistas viejas) te das cuenta que el merito que tiene es increble, además que no suelen publicar los datos de la Copa hasta que no tienen completo el año y claro, a partir de octavos no hay problemas, pero a ver quien es el guapo que consigue la alineación de un Cacereño – Torrelavega de 32avos de final!! jejeje

        Interesantísimo artículo, por cierto. Como siempre.

        Saludos

      • Anónimo

        ¿Y cuántos millones se habrían gastado en ese fichaje medio?

  2. No he terminado de leer todavía el artículo, pero quejarte de bdfutbol es no querer a tu abuela. Continuo leyendo, pero es que me ha hervio la sangre…

  3. SEVILLISTA VERDADERO

    Esta claro que no eres sevillista… No se puede reducir nuestro sentimiento a unas grotescas e inexactas estadisticas, aportando una serie de datos falsos con un despectivo lenguaje hacia algo tan sagrado como el Sevilla Futbol Club… Evidentemente, sentir en sevillista es un privilegio, un don del Cielo, que no todos merecen! (Es la primera, y ultima, vez que te leo… Solo te pido respeto hacia algo que trasciende lo meramente deportivo…). Un saludo!

  4. Magnífico. Es un artículo que será tildado de herejía por los “sevillistas de finales”. Los que llevamos viendo tanto a nuestro club, sabemos lo que hay.

  5. Pues si, demasiado bien nos ha ido. El que se sorprenda de ver como estamos actualmente no se acuerda del pasado? Siempre hemos sido un equipo normal de mitad de la tabla, pero morimos por el. Avanti Sevilla!!

  6. El precio de cada jugador, company anónimo, sí que sería un trabajito curioso. No conozco, y dudo que exista, ninguna base de datos con esa información, habría que mirar índices de inflación para ponderarlos todos igual, pasarlos a euros, salarios, primas, dinero perdonado, amortizaciones, y encima, con la opacidad de este club para sus operaciones, la cosa sería todavía más complicada. Incluso si lo hiciéramos sólo de la época de Monchi, sería muchísimo trabajo.

    Si cobráramos por hacer estas cosas, lo mismo nos animábamos. De grati, ni de coña.

  7. manu

    Que fácil es tener a un equipo en primera (en España) con los números del Sevilla y sin las ayudas de madriles y barças…

    Me cuesta creer que el autor de “Golluts hartos de calçots” o “450 años robando” , por nombrar un par de artículos geniales, de los muchos que hay en este sitio (por no decir TODOS), haya escrito lo de aquí arriba.

    Aburrido y sin sentido alguno, atendiendo a la realidad de nuestra liga.

    Eso si, totalmente de acuerdo con las 3 últimas lineas:
    El escudo, la bandera y el que va cada domingo.
    Amén a eso.

  8. Hoy estoy con el 2.0 que lo tiro, así que hablemos, que ya que ustedes se leen estos tochos y después se molestan en contestar, qué menos que responderles. Entiendo que alguien que le guste un artículo diga “ole tus huevos” y se quede tan ancho, como el que le da al “me gusta” en Facebook; no tiene nada que añadir, notifica su acuerdo y listo. Pero no entiendo que alguien a quien no le guste algo, o para ser más exactos, no esté de acuerdo, diga “valiente mierda” y ya. ¿Por qué? ¿Qué es una mierda? ¿En qué se falta a la verdad? ¿Qué es erróneo? El amigo Sevillista Verdadero dice que son datos falsos. ¿Tiene usted otros que contradigan los de bdfutbol? Si es así, encantado de verlos. El company Manu no le ve el sentido a lo escrito. Esto se redactó basándonos en unos datos, puede que si lo hubieran hecho en otro blog la interpretación fuera más benévola o menos sarcástica, pero los datos son inamovibles, aunque como advertimos machaconamente en el artículo, incompletos en algunas competiciones. ¿Podríamos decir que no son mejores debido a un contubernio antisevillista? Claro, pero para eso ya hay muchas páginas, y el estilo de ésta creemos que está bien definido. No somos de culpar al empedrado y, del mismo modo que la abuela folla, el Sevilla ha tenido mucha culpa de no ser aún más grande de lo que es.

    Nuestra historia es la que es. Ni mil artículos victimistas la van a cambiar. Nos han robado y nosotros hemos robado, que siempre hay quien quiere el ancho del embudo. Por supuesto entendemos que nuestra actitud no guste, faltaría más. Pero les animamos a que si algo no es de su agrado, lo consideren engañoso o corrupto, expliquen por qué.

    Saludos.

  9. Pedro P. Antúnez

    Me llama la atención que metas a Tsartas en la categoría de leyendas, al lado de gente como Kanouté o Luis Fabiano. En un fútbol al ralentín no digo que no, pero me da que se te ha ido mano un pelín con el griego. Eso por no hablar de cierta leyenda no confirmada sobre…, bueno, dejémoslo ahí, que los abogados andan delante de las pantallas a la caza y captura de querellas con las que llegar a final de mes.

    • Tsartas era muy bueno, no sólo aquí, en Champions con el AEK era una gloria verlo, que le pregunten al Madrid si no. Creo que tuvo la mala suerte de llegar en un momento nefasto del Sevilla, pero pienso que hubiera podido jugar en el Sevilla glorioso de hace unos años.

      Y cuente, cuente. Omita nombres, haga perífrasis a saco, pero cuente ese cotilleo.

  10. utre

    Increíble como siempre !!si no tuviera pareja te pedía matrimonio.. Aún así, no lo dudo en alguna previa…andate con ojo.

    Esta frase se la debería tatuar uno que yo me se en la calva u otro en su bote de gomina
    “Si debe haber ídolos en el Sevilla, si hay un patrimonio, si algo es intocable, sólo son tres cosas: el escudo, la bandera, y el que va cada domingo. El resto es perfectamente prescindible.”

  11. Esta es la realidad de la historia del Sevilla. No la de aquellos que se empeñan en ponernos a la altura del Atlético de Madrid, y tampoco la del victimismo de los medios oficiales, que cualquiera que no sepa nada de fútbol y los escuche pensará que el Sevilla ha deambulado toda la vida por 2º B como si de un Toledo se tratara.

    El que no lo quiera ver que no lo vea, la realidad seguirá siendo la que es.

    Felicidades una vez más

  12. SEPTIMO DE CABALLERIA

    Tenemos una afición con dos cojones y hemos tenido la suerte y la puntería para disfrutar en nuestro campo de algunos de los mejores jugadores del mundo.

    Como todo individuo hemos tenido nuestras etapas oscuras, nuestros coqueteos con las drogas, nos ha dejado nuestra primera novia….. pero luego hemos sido unos tios de puta madre y hemos seguido dando la cara año tras año.

    Viva el Sevilla y al que se meta con mi equipo o mi gente se le pisa la cabeza.

  13. Yo, como buen fan de la NBA, detesto los comentarios vacíos típicos del fútbol: son 11 contra 11, no hay enemigo pequeño, el gol de córner es fallo del portero, se han confiado, no le han echado huevos, hace falta un mediocentro que mueva el balón…. ¡haced estadísticas cabrones y luego opináis!.
    Por ello os lleváis mi silencioso y digital aplauso y toda la admiración no pecuniaria que soy capaz de mostrar.

    En mi opinión es lo más grande que habéis escrito, y eso que lo que habéis escrito oscila entre lo glorioso y lo sublime.

  14. No nací sevillista pero moriré siéndolo

    Me parece un artículo soberbio (de cojonudo, no de altivez), fundado en datos, y en mi sentir general de lo que ha sido el rendimiento del equipo.

    Creo recordar, que en algún post, ya comenté que me enamoré de las tres cosas inamovibles y sagradas de este equipo, empezando por el escudo del RSP, continuando por la afición, y terminando por querer ondear una bandera…y eso fue en 1998, una época en la que subiamos después del batacazo de caer a Segunda.

    Y algunos jugadores (verbi gratia Babá) dejan mucho que desear, pero es algo que, jodiéndome reconocerlo, entiendo connatural a los que acaban enfundándose nuestra elástica…pero, yo no siento sevillista, por los jugadores, si no por lo que significa el SEVILLA.

    Y por pelotearos más suscribo las palabras del emérito Juan Ramón Jiménez: “En mi opinión es lo más grande que habéis escrito, y eso que lo que habéis escrito oscila entre lo glorioso y lo sublime”.

    Amén hermanos!

  15. Fran (datossevillista)

        Tras la lectura más tranquila del texto me quedo con 2 aspectos muy interesantes para debatir.   

       En primer lugar y quizás en lo que estoy más de acuerdo de todo es con el ejemplo de “ser más inteligente que el perro”; muy muy bueno y simpático. 

        Es cierto que todos pecamos en ocasiones de decir la frase “mejor equipo de Andalucía” cuando es algo OBVIO. Solo el dato de que sumando las victorias del 2º, 3er y 4º equipo de Andalucía no llegan al número de victorias del SFC en 1ª o que triplicamos (o cuadriplicamos) en número de títulos a todos los equipos andaluces juntos…. poco más que añadir; y es cierto, que por ejemplo, no vemos al Barcelona o al Madrid diciendo: somos el mejor equipo de Cataluña, o de Madrid, respectivamente, porque es algo que se sabe, y puede ser hasta un menosprecio para ellos mismos.   

      El segundo punto donde me gustaría hacer más hincapié en el aspecto histórico del Sevilla.  Desde mi punto de vista no es mediocre, sino lleno de trabas puestas por él mismo.  El Sevilla FC es el 6º club histórico (aunque esté 7º en clas. histórica); con todo lo que ello conlleva, ni es mejor ni peor, es sencillamente el 6º.  Y es 6º por su culpa.     

    Breve análisis: desde su nacimiento hasta las construcción del Sánchez-Pizjuán el SFC era un equipo muy poderoso deportivamente hablando; a partir de finales de los 50 vienen 20 años de mediocridad; las décadas de los 60 y 70 es el fin de ese Sevilla que peleaba siemre entre los 4 primeros puestos. Tal es así que tanto en los 60 como en los 70 se produce 1 descenso (68 y 72).        Los años 80 lo tengo considerado como los años de la “competición del localismo”, daba igual como hicieras la temporada que el gran objetivo era quedar por encima de tu rival de la ciudad (no puedo competir con los grandes, a menos voy a quedar por encima de ellos).        Los años 90, con la llegada de Cuervas se quiere tener un Sevilla poderosos (los fichajes de Bilardo, Maradona como máximos ejemplos) y se derrumba todo en aquel verano del 95 donde se dió lugar a un terrible lustro.       La legada del S. XXI, con la intervención de 2 hombres claves (Alés, Caparrós), sirvieron para poner coherencia en el Sevilla y que todo se logra a base de trabajo; la llegada de Del Nido dio una vuelta de tuerca a esta política, que en sus primeros 8 años han sido un absoluto éxito. ¿llevan 2 años pecando de cierto poder o rodeándose de gente quizás no sea del todo adecuada? Puede ser.       En cualquier caso, el Sevilla que tenemos en los últimos 10 años es más parecido al de los exitosos años 40-50 que al de los 60.70 u 80…       

    • Muchas gracias por tu comentario, a ti y por supuesto a todos los anteriores.
      Sobre la superioridad en Andalucía, creo que ya lo dejamos claro en el texto, pero me gusta eso que dices de los 80 de competición localista, que abunda sobre ese tema. Éramos localistas porque no había gran cosa que rascar y algún interés debía tener el tinglado. Y así nos fue, que hasta el batacazo en la siguiente década no hicimos nada digno de mención. Creo que uno de nuestros principales “handicaps” es ese localismo, el mirar al de al lado. El de al lado, digámoslo claro, no nos llega a la altura de los zapatos. No debe ser nunca nuestra vara de medir, ni podemos fijar en ellos nuestra superioridad. Jamás hemos sacado nada decente por medirnos a Betis, Málaga o Jaén. No son rivales, y esto no es soberbia, es objetividad. Somos mejores en todo. Cuando los dejamos de lado, llegaron los éxitos. Ése es el camino. Ignorarlos hasta para sacar pecho. No cuentan, no son nada. Y ese lastre es más culpa nuestra que de ellos.

      La otra cuestión: sí somos sextos históricamente, séptimos en la clasificación histórica. Me gustaría llamar la atención sobre quién es el sexto de esa tabla, un equipo que para mí es la encarnación misma de la mediocridad: el RCD Español. Muchas temporadas en Primera, más que nosotros incluso, y nunca han sido ni subcampeones, cuatro Copas y ya. Nosotros tenemos más títulos, pero no tenemos una trayectoria sensiblemente mejor. La introducción que suelo poner en los artículos no es un capricho ni ganas de empezar con una broma. Bueno, lo segundo sí. Pero tiene un propósito y en este escrito era el de desmitificar, que era lo que pensaba hacer más adelante. El Sevilla es nuestro equipo pero nunca está de más relativizar y mirar su historia, sus errores, sus putadones y sus caídas por torpes, cabrones y dejados con el corazón en la mano. El radicalismo está del carajo, pero yo lo dejo en la grada, fuera, más aún si me da por escribir algo que espero que se lea, me gusta ser racional. No es mal punto de partida ser mediocre, o haberlo sido durante la gran parte de tu historia. A partir de ahí, veamos errores y aciertos y ya sabemos por dónde podemos ir tirando. Pensar que con sentimiento y golpes de pecho tenemos de sobra es un error. Me suena a “Pero esto no es la esencia del sevillismo/la semana santa/lo que sea”. ¿Qué esencia? ¿Quién tiene la llave de ese sentimiento absoluto? ¿Quién y por qué dice que esto debe ser así? ¿Y por qué debemos “sentir” y no pensar?

      Estas últimas líneas, claro, son una reflexión general, no hacia tu respuesta, que me ha parecido muy buena.

      • Fran (datossevillista)

        Sobre el tema de los localismos, ya caímos en el juego que los “otros” querían en los años 80… Y desde hace 2 años estamos volviendo a caer; como tú dices, cuando mejor nos ha ido fue cuando nos hemos alejado de dicho “localismo”; desgraciadamente se ha puesto muy de moda en esta ciudad eso del #A6, #A4… Etc. ¿Quién ha sacado esto? ¿A quién le beneficia esto? Las dos respuestas es la misma: a dos asociaciones, una deportiva (nuestro rival) y otra informativa (da más juego informativamente hablando esta dualidad deportiva).

        Lo del Español, el Español está ahí por una cuestión de regularidad, pero poco más, es más, nosotros, con algunas temporadas menos, sumado al desastre de puntuación del 95-2000, estamos cerca de ellos. Es cuestión de tiempo cazarlo.
        Me gusta la frase que has puesto: “veamos errores y acierto y ya sabemos por dondenir tirando”.
        Hay otra que también me gusta que dice: “El que no coboce su historia está condenado a repetirla”, eso es lo que debemos evitar; volver a cometer TODOS los errores que se han cometido (que no son pocos), así cómo saber que se hizo bien en los buenos momentos.

        Un gran abrazo y en serio, estoy disfrutando con estos análisis de nuestro SFC.

  16. Espero que cuando llegue la revolución te dediques a cortar cabezas y dejes los soliloquios racionalistas para más tarde.

  17. Alvaro Ruiz

    Excelente artículo, se hace algo largo como todos los que están basados en datos pero tiene la contrapartida de interpretarlos de manera excelente, y poniendo ejemplos sangrantes a la hora de hacer el retrato-robot del jugador tipo.

    Y respondiendo a quien dice que Tsartas no fue leyenda, decirle que su problema no fue la falta de calidad, pues ha sido el centrocampista de más calidad del Sevilla FC es toda su historia, y el tercer jugador con más calidad tras los dioses Kanoute y Dani Alves. Su problema fue llegar aquí en el momento equivocado: estuvo cuatro temporadas, dos en Segunda, y en las dos que estuvo en Primera, acabó descendiendo. Mierda de equipo y de directiva de aquellos años.

    Si Vasilli hubiera jugado en la época de Juande Ramos se habría salido del mapa. Aparte de que habríamos ganado la Liga, Kanoute habría sido pichichi y del Nido lo hubiese traspasado por 30 millones de euros a final de temporada.

    • Anónimo

      Si ese bicharraco griego no llega a haber estado en esa época en el equipo, el Sevilla se hubiese ido a la 2º b. Lo tengo muy claro. Era una puta bestia, con el único defecto de no tener velocidad.

  18. Werty

    Ojalá tuviéramos hoy un Monchu en la plantilla en vez de a b
    Babá. Creo que el asturiano era bastante mejor jugador de lo que algunos piensan o recuerdan.

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